martes, 21 de marzo de 2017

Relevos naturales, tranquilos y sin forzar maquinas facilitan la unidad y la fuerza de CCOO

Golpead a los blancos con la cuña roja, El Lisitski
 (100 años revolución de 1917)
Hace una semana que Ignacio Fernández Toxo proponía a Unai Sordo, secretario general de CCOO de Euskadi, como candidato a la Secretaría General de CCOO. La propuesta se realizó después de consultar a los responsables de estructuras y a los órganos de dirección del sindicato. De no optar a un tercer mandato extraordinario, le correspondía la responsabilidad y tenía la legitimidad de proponer, después de amplias consultas, una persona candidata.

Y todo ello, con el objetivo de lograr un relevo que garantice que del 11 Congreso se sale con la cohesión y unidad de las CCOO que ha caracterizado los últimos años y que siguen siendo imprescindibles en el contexto actual.

El Consejo Confederal valoró y dio su apoyo a la propuesta con 117 votos a favor y seis abstenciones. Por lo tanto, Unai Sordo llegará como candidato al Congreso Confederal y, si se cumplen las previsiones, protagonizando un cambio tan natural como tranquilo. Un cambio impregnado de lealtad a las Comisiones Obreras, esas siglas que son instrumento imprescindible para la defensa de los derechos de la clase trabajadora y aquellos sectores más vulnerables de la sociedad.

Después de dos mandatos, ocho años, capitaneando las Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo tenía la posibilidad de continuar al timón de manera extraordinaria durante otro periodo de cuatro años. Es tan cierto que en CCOO hay un gran banquillo para liderar el sindicato como que Unai Sordo concita un enorme consenso en la organización.

Es una persona con experiencia, solvencia y capacidad demostradas en un entorno como Euskadi, especialmente complicado para abanderar el sindicalismo de clase, social e independiente de partidos políticos. Sordo es, sin duda, referente de ese sindicalismo cuya única patria es la clase obrera organizada. Además, aporta también un relevo generacional.

A día de hoy, todo indica que Unai Sordo personificará el relevo en la Secretaría General y liderara la renovación de políticas, procedimientos y forma de gobernarnos que de forma colectiva hemos iniciado en las Comisiones Obreras. Una renovación que en nuestro sindicato es permanente en los equipos y en las decisiones que se adoptan. Nunca ha sido este sindicato amigo de forzar cambios que pueden resultar tan llamativos como esperpénticos, porque renovar no es siempre sinónimo de algo positivo. 

En mi opinión el mayor renovador que hay en el mundo es Donald Trump. Con su maléfico perfil en las redes sociales, con medias verdades y mentiras permanentes, con 140 caracteres en Twitter está siendo capaz de abanderar el peor de los populismos mundiales. Trump ha elevado la demagogia barata al gobierno del mundo. Y lo peor para el futuro es el alumnado que intenta seguir sus huellas.

En las Comisiones Obreras, a pesar de la pluralidad y los duros debates internos que a veces tenemos, siempre se han impuesto el sentido común de la responsabilidad por encima de intereses personales y partidistas. Tanto en Madrid como en España la renovación en el sindicato es como lluvia fina y siempre da resultados.

Crecemos en afiliación, ganamos con diferencia las elecciones sindicales y en una estrategia de resistencia, lucha y movilización permanente hemos impedido que muchos puntos de la reforma laboral se apliquen, como es el caso de la ultractividad de los convenios. En Madrid hemos acometido nuevas formas de movilización sindical que han contado con la complicidad de la sociedad, como fue el caso de la huelga de limpieza siendo aún alcaldesa Ana Botella.

La ofensiva ultra contra el derecho de huelga también la paramos en nuestra región y ningún sindicalista procesado, a pesar de años de calvario, ha dado con sus huesos en la cárcel. Hemos hecho frente a una riada de EREs con casos como el de Telemadrid, un expediente propiciado por el PP más ultra que se evidenció ilegal. Las constantes victorias judiciales contra la planta embotelladora de Coca Cola en Fuenlabrada son otro ejemplo de pelea imparable de una plantilla concienciada, cohesionada y unida en complicidad con las CCOO y sus servicios jurídicos.

Solo en Madrid han sido, según datos de la Delegación del Gobierno, más de 14.000 movilizaciones participadas por las Comisiones Obreras. Movilizaciones que han parado las privatizaciones, enfrentado a los recortes y defendido nuestro Estado de Bienestar. Y que han propiciado cambios políticos y sociales. La correlación de fuerzas ha variado en estos cuatro años y por eso nuestra estrategia pasará a la ofensiva.

Es cierto que en el ámbito interno del sindicato nos encontramos, en mitad de los mandatos que finalizan, con un momento duro e impensable. Tuvimos que plantearnos un debate, tras el sorprendente caso de las tarjetas black, que ha hecho de CCOO una organización transparente, con paredes de cristal, en el que cada gasto está justificado, cada movimiento fiscalizado. Siguiendo al refranero, “no hay mal que por bien no venga”.


Toxo ha cumplido los ocho años de mandato previstos para liderar las Comisiones Obreras en un tiempo especialmente duro. Yo cumplo la mitad de ese tiempo con una Comisión Ejecutiva, conformada mayoritariamente por mujeres, que en estos cuatro años ha aprobado prácticamente todo por unanimidad. Unidad y cohesión han sido los pilares necesarios para resistir, acometer cambios y profundizar en los cambios de  la organización madrileña de CCOO. Ese será el objetivo de los próximos cuatro años. Estoy convencido de que los relevos naturales, tranquilos y sin forzar máquinas son el mejor camino.

lunes, 6 de marzo de 2017

Más feminismo, menos postureo


Desde los poderes se ha intentado denigrar el feminismo como algo trasnochado y pasado de moda. Mientras la precariedad siga teniendo rostro de mujer, mientras sean asesinadas día a día mujeres por la barbarie machista, el feminismo  existirá y será imprescindible. Ya estamos en los albores del 8 de marzo, Día de la Mujer, pero el objetivo es que cada día sea 8 de marzo.


Evidentemente, hombres y mujeres son diferentes. La pelea es que hombres y mujeres gocen de los mismos derechos, algo aún muy lejano en España y casi una entelequia en muchos países. El mundo está repleto de lugares donde la mujer es un objeto al que incluso legalmente se puede maltratar desde que nace con prácticas tan monstruosas como la ablación del clítoris.

Son muchos los obstáculos para que exista la igualdad real entre hombres y mujeres y en la Comunidad de Madrid, presidida por una mujer del PP, Cristina Cifuentes, lo sabemos muy bien. En la región de Madrid hay una gran localidad, Alcorcón, cuyo alcalde es del PP, que es el prototipo de machista cómplice de agresiones contra las mujeres. Se llama David Pérez y un clamor ciudadano exige su dimisión mientras Cristina Cifuentes mira hacia otro lado. Uno de los mayores males que puede padecer el feminismo es que las mujeres empoderadas no sean cómplices de los derechos de las mujeres.

En la Puerta del Sol de Madrid han acampado unas mujeres víctimas de la violencia machista exigiendo algo que venimos reivindicando desde las Comisiones Obreras históricamente: un pacto de Estado contra la violencia machista. CCOO y UGT de Madrid hemos hecho nuestra la pelea de estas mujeres. En estos días de lluvia, el Ayuntamiento de Madrid, regido por otra mujer, las multó por instalar una carpa que las protegiera de la lluvia. Parece, eso sí, que tienen derecho a solicitar que las retiren la multa.

lo en Madrid son ya cuatro las mujeres asesinadas por violencia machista. Esta barbaridad no puede continuar y las administraciones tienen que tomar medidas urgentes ya. Además hay que ponerse en marcha muy en serio para luchar contra ese machismo que está renaciendo entre la juventud.

En la Comunidad de Madrid no existen programas para combatir la violencia de género cuando este capítulo debería ser recogido de una manera estelar. Igual que no hay una partida para poner en marcha la ley contra la transfobia que impida iniciativas como la del autobús de “Hazte oír”. Eso sí, el postureo indignado y mediático que no falte. Es imprescindible, pues, dotar de partidas presupuestarias en Educación para que desde las aulas se ampute este cáncer social.

La educación en los colegios e institutos es imprescindible para acabar con la violencia física, pero también para luchar contra esa otra violencia que permanentemente denunciamos desde CCOO de Madrid. Parafraseando a Ignacio Fernández Toxo, la precariedad laboral, tiene rostro de mujer”.

Próximamente presentaré un amplio informe sobre la situación de la mujer en la Comunidad de Madrid. Los datos siguen siendo estremecedores. Madrid, la región más rica del Estado no puede permitirse que la mitad de su población esté social y laboralmente pisoteada por el hecho de ser mujer.

Las mujeres en la Comunidad de Madrid tienen trabajos más precarios que los hombres. Las mujeres padecen pobreza laboral, están abocadas a la exclusión social. Entre las mujeres trabajadoras, la brecha salarial supone más de 6.000 euros frente a los salarios masculinos. Las mujeres empiezan a sufrir más accidentes in itinere que los hombres por el estrés laboral y familiar que padecen...


Sin duda, la explotación y la precariedad tienen rostro de mujer. Por ello, para CCOO reforzar la identidad feminista es una componente fundamental de la lucha de la clase obrera. Por eso, todos los días tienen que ser 8 de marzo

jueves, 2 de marzo de 2017

“Hazte Oír” incita al odio una vez más


Esta mañana, la Federación de Enseñanza de CCOO de Madrid ha registrado ante los juzgados de Instrucción de la plaza de Castilla la segunda denuncia en tres meses contra la organización ultracatólica “Hazte Oír”. Nadie con un mínimo de sensibilidad y sentido común puede dudar que esta opaca organización es transfóbica e incita al odio.

El escándalo ha surgido en esta ocasión por la campaña del polémico autobús que atenta contra los niños y las niñas transexuales y que ha venido paseándose a sus anchas con el lema “Los niños tienen pene, las niñas tiene vulva. Que no os engañen”.

Ya el pasado mes de diciembre presentamos una denuncia ante la Fiscalía contra “Hazte Oír” por la publicación y distribución de un folleto con contenido evidentemente homófobo y el envío masivo de un correo electrónico amenazante al Consejo Escolar.

En aquellas ocasión, ya tenemos costumbre, ni presidentas de Gobierno regional, ni alcaldesas, ni partidos políticos, ni prácticamente nadie vio interés en algo tan grave como es la incitación al odio que caracteriza a esta organización. La Fiscalía archivó la denuncia, pero evidentemente nuestras acciones judiciales no pararon ahí y ahora parece que una multitud se suma a nuestra demanda contra esta organización ultra.

Lo de “Hazte Oír” es un asunto muy grave en un estado democrático. Sus acciones atentan contra las personas y contra principios constitucionales. La cuestión de fondo es, ¿quién financia a una organización de estas características? Eso también habría que investigarlo.

No olvidemos que el Gobierno del PP declaró de “utilidad pública” a esta asociación ultra, lo que le permite exenciones fiscales y asistencia jurídica gratuita. No olvidemos tampoco que, desde entonces, los ingresos de “Hazte Oír” aumentaron un 69 por ciento.

Hace pocos días, el Gobierno de la Comunidad alcanzaba un acuerdo con Ciudadanos para presentar los Presupuestos regionales.  El maltrato que padece la enseñanza pública en las cuentas regionales es más que evidente, con el agravante de que en la Comunidad de Madrid ya está generando riqueza.

También desde las cuentas de la región se puede pelear contra la homofobia y contra la violencia y demostrar algo más que postureo frente a actitudes ultras. No podemos olvidar que esta región y este país será en el futuro lo que es hoy su educación. Y a día de hoy no existe ninguna partida que ponga en marcha una ley contra la transfobia. Una ley que habría evitado la famosa campaña del autobús ultra.

Del mismo modo y en el mismo escenario no existen programas educativos para combatir la violencia machista. Un capítulo que debería ser recogido, a la vista de los hechos, de una manera estelar.

Combatir la violencia, la homofobia, la transfobia…, va más allá de una declaración y un postureo. Hay que denunciar y quienes tienen el poder de legislar y ejecutar deben presupuestar programas.

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jueves, 23 de febrero de 2017

Ahora con Asenjo, ¡Huelga no es delito!



Hoy es 23 de febrero, fecha de infaustos recuerdos golpistas en este país. El destino ha querido que hoy, actitudes fiscales en connivencia con policiales, nos devuelvan a aquellos tiempos de persecución sindical amparada en leyes con hedor a viejos tiempos. El 23-F de 2017 engrosará futuras hemerotecas con el juicio montaje contra el compañero de Coca Cola, Juan Carlos Asenjo.

No es la primera vez: Juanjo, los 8 de Airbus y Pedro Galeano ya han pasado por los tribunales con un montaje muy similar que conseguimos demostrar que era mentira. En el caso de Asenjo, ¿en qué consiste este montaje? El 29 de marzo de 2012 hubo una huelga general. Frente a la fábrica fuenlabreña de Coca Cola hubo piquetes informativos reprimidos tan duramente por la policía que dos compañeros tuvieron que ser ingresados en el hospital.

Lógicamente, el hospital redactó un parte de lesiones, que cuando es detectado tiene como respuesta una denuncia policial, precisamente a los lesionados. Una denuncia donde se les acusa de “atentado a la autoridad”. Y a partir de ahí, policía y fiscal ponen en marcha un montaje que ha supuesto que durante cinco años, el compañero Asenjo haya vivido con una espada de Damocles a la espera de si un juez decide  o no condenarle a dos años de cárcel. Una vez más, esperamos que el Juzgado, en este caso de Móstoles, absuelva a Juan Carlos como ha ocurrido en las otras ocasiones.

Se repite el modelo de siempre: Por un lado una decisión política consistente en poner en marcha el artículo 315.3 del Código Penal y por otro, utilizar la presunción de veracidad de la policía para denunciar y castigar duramente a aquellos que se mueven.

Hay que recordar que es en 2012 cuando se intensifica la ofensiva antisindical que supone el proceso a 300 sindicalistas en todo el Estado, en virtud del artículo 315.3 del Código Penal. En aquellos días, España y la Comunidad de Madrid vivíamos una intensa movilización laboral y social. En 2012 llevamos a cabo más de 45.000 movilizaciones, más de 1.200 huelgas, dos huelgas generales, millones de trabajadores se movilizaban contra las políticas de austeridad de los recortes y… los poderes de siempre tenían que reprimir el movimiento.

El tiempo ha transcurrido y a pesar de los cambios políticos y sociales, siguen erre que erre. La policía sigue haciendo denuncias de este tipo, la fiscalía sigue dando crédito a este tipo de denuncias y pidiendo años de cárcel para los huelguistas.

Esquirolaje empresarial y servicios mínimos
 
Hoy exigiremos en la puerta de los juzgados una solución para Juan Carlos Asenjo, pero al mismo tiempo hay que recordar permanentemente que el artículo 315.3 del Código Penal no está derogado y que tampoco está derogada la ley mordaza.

El desfase del Código Penal es tal, que se aplica sólo la parte que afecta a los trabajadores. Es decir, no se aplican no los artículos 315.1, ni 315.2, por los que se puede condenar a los empresarios “que atentan  contra el derecho fundamental de huelga”. Los juzgados no son nada eficaces al perseguir este delito. La evidencia es que la señora Daurella, o sea Coca Cola, fue condenada por esquirolaje empresarial, pero no se le aplica ninguno de los artículos mencionados del Código Penal.

La otra pata antihuelga, menos violenta, también sigue dándonos la razón. Recientemente nos hemos encontrado con otra sentencia a nuestro favor de servicios mínimos en el Ayuntamiento de Aranjuez donde se dictaron servicios abusivos e ilegales. La Justicia nos da la razón, pero no pasa nada. Con Esperanza Aguirre llegamos a contabilizar 29 casos de servicios mínimos abusivos que recortaron el derecho de huelga.

Desde las Comisiones Obreras de Madrid emplazamos a esas fuerzas políticas que, mayoritariamente, durante la campaña electoral estuvieron de acuerdo y así demostraron firmando sendos manifiestos contra el artículo 315.3 y la ley mordaza. Los partidos políticos deben actuar y cambiar las cosas.


VIDEO por la absolución de Asenjo 

martes, 21 de febrero de 2017

Mañana en la puerta de la Patronal. Otra vez… “contra la carestía de la vida”


Manifestación 19F. Foto: Fran Llorente
Son muchos los frentes abiertos a los que tenemos que dar respuesta. El pasado domingo, al igual que hace cuarenta años, nos echábamos a la calle en una multitudinaria manifestación “contra la carestía de la vida”. El 22 de febrero volveremos a movilizarnos contra el bloqueo de la negociación patronal a las puertas de las sedes de CEOE y CEIM. El 23 de febrero estaremos apoyando, en el juicio, al compañero Asenjo de Coca Cola, por el derecho a huelga. El 8 de marzo, Día de la Mujer, haremos especial incidencia contra la terrible lacra que supone la violencia machista. El 11 de marzo, aniversario del atentado de Atocha, insistiremos en nuestra repulsa contra el terrorismo sea del tipo que sea. El 23 de marzo, llevaremos a cabo paros generalizados si siguen boqueando los incrementos salariales en la negociación colectiva. El 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el trabajo, nos movilizaremos porque trabajamos para vivir, no para morir. Y el Primero de Mayo será una gran fecha de movilización: por la igualdad, contra la pobreza salarial y por la recuperación de todos los derechos. 

La prensa del momento calificó como “acto sin precedentes” la manifestación que se llevó a cabo el 23 de junio de 1976 por la calle Preciados de Madrid. 50.000 personas desbordaron el centro de la capital “contra la carestía de la vida”. Las artesanales pancartas reclamaban consignas que, de una u otra forma, han renacido: “Abajo los topes salariales”, “Enseñanza popular”, “Viviendas populares”… Aquella manifestación fue convocada por “dirigentes vecinales” porque tanto los sindicatos como los partidos políticos vivían en la clandestinidad. Pero ahí estaban, enredadas en el tejido social, con toda su fuerza, las nacientes Comisiones Obreras en su vertiente más sociopolítica. 

Indudablemente mucho se ha avanzado desde aquel 1976, pero la crisis económica creada por las políticas más ultraconservadoras nos han llevado a situaciones dignas de aquel tiempo. Por eso, si las Comisiones Obreras no hemos abandonado la calle nunca, ahora -parafraseando a Nicolás Sartorius- la correlación de fuerzas permite que nos situemos más a la ofensiva.  

Son muchos los frentes abiertos a los que tenemos que dar respuesta. El pasado domingo, al igual que hace cuarenta años, nos echábamos a la calle en una multitudinaria manifestación “contra la carestía de la vida”. El 22 de febrero volveremos a movilizarnos contra el bloqueo de la negociación patronal a las puertas de las sedes de CEOE y CEIM. El 23 de febrero estaremos apoyando, en el juicio, al compañero Asenjo de Coca Cola, por el derecho a huelga. El 8 de marzo, Día de la Mujer, haremos especial incidencia contra la terrible lacra que supone la violencia machista. El 11 de marzo, aniversario del atentado de Atocha, insistiremos en nuestra repulsa contra el terrorismo sea del tipo que sea. El 23 de marzo, llevaremos a cabo paros generalizados si siguen boqueando los incrementos salariales en la negociación colectiva. El 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el trabajo, nos movilizaremos porque trabajamos para vivir, no para morir. Y el Primero de Mayo será una gran fecha de movilización: por la igualdad, contra la pobreza salarial y por la recuperación de todos los derechos. 

En la Comunidad de Madrid no podemos permitir que crezca la riqueza, gracias fundamentalmente a esfuerzo de la clase trabajadora, al ritmo del 3,4 por ciento, y que esa riqueza no beneficie a esos trabajadores y trabajadoras, a la ciudadanía. Puede sonar a demagogia, pero no es admisible que en Madrid, los ricos cada vez sean más ricos y los pobres cada vez más pobres. 

En la calle, estamos haciendo público nuestro estado de indignación. Es una vergüenza que los beneficios empresariales hayan recuperado el volumen del año 2007 y en cambio, el resto: salarios, pensiones, rentas de protección…, sigan perdiendo poder adquisitivo.  

Una región europea, un país europeo, occidental, no puede soportar que el IPC se haya disparado un 3 por ciento y las pensiones tengan un crecimiento del 0,25 por ciento. Es decir, menos de dos euros para esos  millones  de españoles y españolas que ganan menos de 700 euros. Este año, si no se corrige ese crecimiento, todas esas personas van a perder, en términos reales, más de 20 euros al mes. Precisamente las pensiones más bajas.  

Estamos gritando ¡STOP al encarecimiento de la vida! Reclamamos empleos y salarios dignos. Las pensiones y los salarios deben crecer en función del IPC. Debe haber recuperación del poder adquisitivo perdido a lo largo de la crisis. Y todo ello es posible. Es posible garantizar que no haya trabajadores pobres, como primera medida, derogando la reforma laboral.  

Por otra parte, en la Comunidad de Madrid, el empleo público tiene que recuperar los casi 40.000 trabajadores perdidos por los recortes en el sector público. Igualmente hay que estabilizar otros casi 40.000 empleos precarios. Es posible cambiar las políticas, crear empleo digno y de calidad. Además estamos convencidos de que si no hay empleo público en condiciones, no hay buenos servicios públicos. 

Del mismo modo reivindicamos unas rentas de protección. Los datos son duros. En la Comunidad de Madrid, 350.000 asalariados son pobres; más de 300.000 personas en paro sobreviven sin prestación. Uno de cada 5 madrileños se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. Hemos conseguido que el Parlamento tome en consideración la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) sobre una renta mínima. Ahora exigimos que se tramite y se garantice una renta mínima por ley. Los partidos políticos tienen que estar a la altura de la situación. 

La historia nunca se repite, pero…, hace cuarenta años nos manifestábamos contra la carestía de la vida. Igual que hoy.

 

jueves, 16 de febrero de 2017

Fotogaleria de la presentacion candidatura @jaimecedrun al 11 Congreso

Conquistando derechos, construyendo futuro.
Muchas gracias a todas las compañeras y todos los compañeros que con vuestra participación estáis apoyando mi candidatura para un segundo mandato a la Secretaría General de la Unión de Madrid de CCOO



Gema de Servicios
y Luis de Enseñanza
Gema de Colectividades
Karim Saneamiento Urbano


Susana  ContacCenter
Antonio Las Vegas











Oliva Enseñanza
Gloria
 Ayuntamiento de Madrid










Montse Sanidad
Tomi Limpieza edificios
Ricardo
Plataforma en defensa del agua

















domingo, 12 de febrero de 2017

En defensa de la sanidad pública madrileña, exigimos un Plan de Inversiones.


La sanidad pública madrileña requiere de un plan urgente que permita acometer las reformas y obras de acondicionamiento y mantenimiento. Un plan que también tenga el carácter preventivo que precisan la inmensa mayoría de los centros sanitarios públicos de la región.
 
La presión sindical responsable realizada en la calle y en las instituciones da sus frutos. Esta presión ha empujado para que en Madrid la correlación de fuerzas varíe y el rodillo ultraliberal ya no campe a sus anchas como si la región fuera un cortijo de gobernantes sin escrúpulos. El resultado de las elecciones sindicales ha confirmado el fracaso de ocurrencias e iniciativas pseudosindicales, surgidas a diestro y siniestro, que desconocen lo que es una empresa y una institución,  y ha certificado que la única interlocución válida con la clase trabajadora es aquella representada por el sindicalismo de clase, con CCOO a la cabeza.

A pesar de los intentos privatizadores de grupos empresariales en complicidad con el PP más ultraliberal, la sanidad pública madrileña y española sigue siendo una de las más potentes del mundo. Profesionales y ciudadanía; sindicatos y tejido social, venimos defendiendo con uñas y dientes un sistema que es de todos, de toda la sociedad. Precisamente como defensores de este sistema solidario estamos en permanente estado de reivindicar su mantenimiento y su mejora.

Es la clase trabajadora la principal usuaria del sistema público sanitario por lo que nunca tiraremos piedras contra nuestro propio tejado. Lo que hacemos, y seguiremos haciendo, es vigilar y exigir que no se nos caigan encima los techos de los hospitales. Igual que vamos a seguir exigiendo la reducción y desaparición de las interminables listas de espera. Nuestro objetivo es recuperar y mantener la calidad del servicio que se presta.

Recientemente denunciábamos las deficiencias de algunos grandes hospitales de Madrid: Doce de Octubre, La Paz, Gregorio Marañón… Grandes centros, ya con muchos años a sus espaldas, en los que una simple avería termina degenerando en un drama.

Denunciábamos la reducción de un 77 por ciento en la inversión de la sanidad pública madrileña y reclamábamos la inclusión de un plan urgente de inversiones para los centros sanitarios públicos en los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid para 2017.

De un tiempo a esta parte parece que todo ocurre a velocidad de vértigo, pero es bueno parar, templar,echar un ojo al retrovisor para ver la historia próxima y tomar decisiones. Hemos de recordar que cuando la Comunidad de Madrid recibió las competencia sanitarias, entre 2002 y 2006, se produjo un incremento en las inversiones de la Consejería de Sanidad. En 2002 esa inversión era de 196,92 millones de euros y en 2006, de 243,86 millones, en buena medida porque muchas de las obras y mejoras en los centros sanitarios ya venían comprometidas desde el extinto INSALUD.

A partir de 2006, el Gobierno de la Comunidad de Madrid, bajo la batuta de Esperanza Aguirre, apuesta por la construcción de diez nuevos hospitales, seis de gestión pública pero construidos con financiación privada, y cuatro de gestión privada. Esta decisión, unida a los efectos de la crisis, recortes y privatización de servicios de mantenimiento, ha propiciado unos terribles efectos en la conservación y mantenimiento en el resto de centros sanitarios de la Comunidad de Madrid.

Como a los que somos de ciencias nos gustan los datos, me remito a los recogidos en el Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid, en los que se observa cómo el gasto en conciertos con el sector privado se ha incrementado en casi 700 millones de euros, pasando de 224,96 millones en 2002 a 921,25 millones en 2015. Por el contrario, el gasto en inversiones en la sanidad pública en ese mismo periodo, se ha desmoronado, pasando de 164,92 millones a poco más de 32 millones, lo que suponía una pérdida del 77 por ciento.

El pasado jueves, después de nuestras denuncias, el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos anunciaba en el Pleno de la Cámara regional que la inversión prevista para infraestructuras madrileñas será de 130 millones de euros hasta 2019. De ellas, 82 millones, el 63,15 por ciento, se destinarán a La Paz, Gregorio Marañón, 12 de Octubre y Ramón y Cajal.

Reclamamos un buen mantenimiento de los viejos hospitales, pero no podemos olvidar el estado de los centros de salud. La sanidad pública madrileña requiere de un plan urgente que permita acometer las reformas y obras de acondicionamiento y mantenimiento. Un plan que también tenga el carácter preventivo que precisan la inmensa mayoría de los centros sanitarios públicos de la región.

Sin duda, la partida económica anunciada es aún insuficiente, pero supone un pequeño giro de timón hacia el puerto que es nuestro objetivo: una sanidad madrileña pública, de calidad, que preste un servicio adecuado a sus potenciales usuarios, nosotros, nosotras, la clase trabajadora.

 

 

viernes, 10 de febrero de 2017

domingo, 5 de febrero de 2017

El calendario de la verguenza, en enero 7 mujeres asesinadas. Un Pacto de Estado contra el machismo asesino

El calendario de la vergüenza es una iniciativa de las Comisiones Obreras de Madrid para visibilizar y sensibilizar sobre la violencia machista. En este calendario contabilizamos las mujeres asesinadas y heridas graves como víctimas del terrorismo machista. El mes de enero ha sido terrible, vergonzoso. De siete mujeres asesinadas, dos de ellas lo ha sido en la Comunidad de Madrid. También por ello, hemos decido que cada vez que una mujer sea asesinada nos concentraremos el día siguiente durante cinco silenciosos minutos frente al Museo del Prado. Así lo hicimos el pasado 30 de enero.

Hay que padecer una terrible miopía para no ser conscientes de que hay que abordar urgentemente un Pacto de Estado para tratar de forma integral la erradicación de las violencias machistas. Como dato especialmente preocupante debemos analizar que aumenta la violencia sobre las mujeres menores de 18 años.

El gran problema añadido es cuando ese machismo existe y se alienta, de una forma u otra, desde las instituciones, como es el caso de la alcaldía de Alcorcón, regentada por David Pérez, trasunto hispano de Donald Trump. Circunstancia escandalosa que avergüenza a todos los representantes políticos de una de las grandes ciudades de la Comunidad de Madrid.

Los asesinatos machistas necesitan respuesta política, por eso me refiero a un Pacto de Estado que incida fundamentalmente en la educación. La educación es fundamental para erradicar todos los vicios de esta sociedad patriarcal que padecemos y de la que también los hombres somos víctimas de una u otra forma. Como profesor de instituto que soy, tengo meridianamente claro que las soluciones pasan por implantar una educación basada en valores de igualdad entre mujeres y hombres, con la implicación del conjunto de las administraciones educativas.

Somos muchos hombres, sin duda, en las Comisiones Obreras los que alentamos un mundo feminista. Desde hace ya mucho tiempo sabemos que el sindicato es feminista o no será. Enfrente de esta opción se encontraba la agonizante ley educativa del PP, la LOMCE, que profundizaba en la ausencia de valores humanos una vez que erradicó la asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Aunque se ha avanzado a la hora de visibilizar el terrorismo machista, aún hay que enfocarlo y hablar claramente de “asesinatos” y “asesinos” en lugar de “muertes” o “fallecimientos”.

En este sentido, el mundo de la cultura y los medios de comunicación juegan un importante papel, tanto en el lenguaje que se utiliza, como en dejar meridianamente claro que estos actos no pueden engrosar las secciones de sucesos. Por eso, también sería deseable un protocolo con los medios públicos de comunicación a la hora de tratar esta lacra. En un próximo futuro nos dirigiremos al nuevo director general de Telemadrid para plantearle esta demanda de CCOO de Madrid.

Y es que donde hay violencia machista hay un entorno que requiere de la solidaridad y atención de las administraciones. Hay que fomentar y aumentar actuaciones y medidas para la contratación y fomento del empleo a las mujeres víctimas de las violencias machistas. Además, desde el entorno sindical hay que acordar con los agentes sociales campañas de sensibilización y de formación en el ámbito laboral.

Lo que no es aceptable es que el Gobierno de la Comunidad de Madrid recorte las partidas presupuestarias relacionadas con la erradicación de las violencias de género porque lo que está en juego es la vida de las personas. Es escandaloso que de los 21 millones de euros presupuestados sólo se hayan ejecutado 15 millones.

Otro escenario en el que hay que poner el foco es el judicial. De las casi 127.000 denuncias realizadas en los saturados juzgados de violencia de la Comunidad de Madrid, un tercio de ellas han sido archivadas en 2015. Lo único relativamente positivo en esta tragedia es que las mujeres empiezan a perder el miedo a denunciar en los juzgados, lo cual sí alienta a cierta concienciación social del problema, insuficiente, porque los datos deberían activar la alarma social.

Hay fórmulas para erradicar el machismo, la violencia machista, todo tipo de violencias machistas. Lo que hace falta es voluntad política para acometer la desintegración de esa sociedad patriarcal que también alienta los desequilibrios y la desigualdad salarial entre mujeres y hombres. Sin duda, otra forma de agredir a las mujeres.

viernes, 3 de febrero de 2017

Presentación de proyecto sindical y candidatura al 11º Congreso @CCOOMadrid

Kazimir Malévich. 
100 años revolución 1917
El viernes,   10 de febrero, a las 11h, presentamos en el Auditorio Marcelino Camacho el proyecto sindical y la candidatura que encabezaré al 11º   Congreso de CCOO de Madrid, al que tengo el gusto de invitarte.
 
El pasado mes de noviembre, antes del inicio de las asambleas de base, anuncié mi intención de presentarme a un segundo mandato. Han sido cuatro años de lucha, de movilizaciones y, también, de éxitos y acuerdos. Cuatro años de repensarnos y de cambios.
 
Considero que el balance es positivo y que se nos abre un nuevo periodo ilusionante donde poder consolidar los cambios iniciados hasta culminar con una organización renovada y más útil para la clase trabajadora. Y hacerlo como hasta ahora, con la participación de todas las Federaciones, Comarcas y la afiliación, continuando la línea de este último periodo de respeto a la pluralidad y de búsqueda de consensos internos, gestión transparente y apertura a la sociedad.
Estos cuatro años, han sido muy duros, con un aumento exponencial de la conflictividad social y laboral. Hemos podido resistir y luego recuperar terreno ganando batallas (ultraactividad y convenios, privatización sanidad o agua, ERES injustos, paralización de leyes agresivas (LOMCE) o el ataque al derecho de huelga, impidiendo la penalización del aborto y un largo etcétera). Hemos revalidado la mayoría sindical.
En esta nueva etapa que se nos abre, nos toca pasar a la ofensiva, la lucha contra la desigualdad social, la precariedad y la pobreza, también la laboral, van a ser una prioridad. Para ello se hará imprescindible derogar la reforma laboral, recuperar salarios y pensiones, implantar una renta mínima, forzar al Gobierno Regional una fiscalidad más justa que garantice unos servicios públicos de calidad, revirtiendo todos los recortes en empleo y servicios públicos.
Siendo especialmente las mujeres quienes padecen la lacra de la desigualdad, reforzaremos nuestro compromiso en la lucha contra la discriminación laboral y social, intensificando la batalla contra esa "lacra" que representa la violencia machista.
Para que esto sea posible, fortalecer la alianza con la sociedad es irrenunciable y por lo tanto la acción sociopolítica en el territorio se hace fundamental a través de las Comarcas, que serán reforzadas en su actividad.
Para explicaros este nuevo proyecto, espero contar con tu asistencia.
 

miércoles, 1 de febrero de 2017

Es inaceptable morir por trabajar

El lunes, en el madrileño barrio de Villaverde, a medio día, un trabajador de 50 años se precipitaba al vacío desde un tercer piso mientras colocaba un toldo. Tras un día de lucha por parte de los servicios médicos para salvarle la vida, la gravedad de las heridas hicieron que el trabajador falleciera. El escenario del accidente sigue investigándose. De cualquier forma. otra vez la tragedia visita al mundo del trabajo en Madrid. Otra vez, CCOO y UGT de Madrid nos concentramos frente al Ayuntamiento de la capital para guardar un minuto de silencio en memoria del trabajador fallecido, en solidaridad con la familia de las víctima y para exigir un mayor compromiso de toda la sociedad, empresarios e instituciones en la lucha contra la siniestralidad laboral.
 
El pasado 5 de diciembre nos concentrábamos por última vez frente al Ayuntamiento de la capital tras la muerte en Madrid de otro trabajador. 2016 finalizó con 87.220 accidentes de trabajo, un 7,38 por ciento más que en 2015. De ellos, 80 fueron accidentes mortales y 361 accidentes graves. Y detrás de cada una de estas cifras, el horror y la tragedia personal y familiar.

En unas jornadas sobre salud laboral realizadas en diciembre, expuse ante la consejera de Economía, Empleo y Hacienda, Engracia Hidalgo, algo evidente: es inaceptable morir por ir a trabajar. Allí mismo denuncié las modificaciones de la legislación laboral –con la Reforma Laboral a la cabeza-  que desprotegen a los trabajadores, con empresarios que no invierten en salud laboral y que incumplen la Ley, incluso con fraudes en la contratación, dando al traste al buen trabajo realizado en el diálogo social, que dio como resultado la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que ha cumplido 20 años y en Madrid, los planes directores, cuya quinta edición estamos a punto de firmar los agentes sociales.

Hay que meter mano a las empresas incumplidoras, reprimir conductas empresariales irregularese impedir que sean contratadas por la Administración. Además hacen falta medidas como que se multiplique el número de inspectores de trabajo, la coordinación de la labor de las distintas administraciones, y el impulso de la cultura de la prevención, con campañas de sensibilización sobre la importancia de la prevención de riesgos laborales. También hay que hacer énfasis en la subcontratación y en la responsabilidad que tiene la empresa principal cuando se produce un accidente.

El amianto sigue matando

 Sin duda, la pelea por la seguridad y la salud laboral es dura y muy laboriosa. Es una pelea que desde CCOO de Madrid realizamos insistentemente desde nuestro nacimiento como demuestra el permanente seguimiento de una de las enfermedades laborales más simbólicas y asesinas. Esto es, la producida por el contacto con el amianto.

La pasada semana, desde la Comarca Sur, denunciábamos la aparición de un gran foco de este material asesino en Getafe. Según estimaciones de la Comisión Europea, hasta el año 2030 se producirán en España entre 40.000 y 56.000 muertes por cáncer de pleura y pulmón directamente relacionados con la exposición al amianto, 5.000 de ellas en Madrid. Estas enfermedades están consideradas como profesionales, pero no se declaran, de tal forma que para CCOO las víctimas del amianto lo son por partida doble: además de perder su salud y su vida, son víctimas de la falta de reconocimiento de la Seguridad Social.

CCOO de Madrid siempre va a estar apoyando a las familias luchan contra Uralita y seguiremos trabajando en la defensa de los trabajadores expuestos, en activo o jubilados, en defensa también de toda la población afectada ofreciéndoles apoyo jurídico, médico y técnico, y poniéndose a disposición de todos los interesados y/o afectados con el objetivo de proteger y defender a las víctimas.

La prevención, la salud laboral, la seguridad en el trabajo requiere de mucha formación y de la implicación de administraciones y agentes sociales. Esperamos firmar en breve el V Plan Director en Prevención de Riesgos Laborales, una herramienta tan útil como imprescindible en la Comunidad de Madrid.

Para saber más: VIDEO, peligroso foco de amianto en Getafe https://www.youtube.com/watch?v=FxiDFMfeAQU

 

 

 

miércoles, 25 de enero de 2017

Los derechos no se heredan, se conquistan y se mantienen con la lucha, si no, nos los limitan y arrebatan. Homenaje a #AbogadosDeAtocha

Acto 40º Aniversario. Foto: Fran Llorente
Para nosotros, los Abogados de Atocha y sus valores, sus ideales, su asesinato y la respuesta del pueblo español sigue siendo una  fuente de inspiración, nos da fuerza
El mayor riesgo para la libertad y la democracia es  la desigualdad, es la pobreza, es esa desesperación que está llevando a muchos trabajadores en el mundo a apoyar fórmulas pseudofascistas

Intervención en Anton Martín en el 40º Aniversario

Venimos a homenajear, a reconocer, a recordar a los compañeros asesinados y a los sobrevivientes. Pero venimos también a acompañarles. A acompañar a Alejandro Ruiz Huerta, al que hay que reconocer  su presencia y su militancia por la memoria y los valores de Atocha, a pesar del dolor, porque este es un acto de dolor. Y por ello, necesitamos estar juntos, arroparnos y apoyarnos.

Además de homenajear queremos reconocer un momento que fue trascendental para la historia de la conquista de la libertad en nuestro país. Fueron muchas las personas despedidas, expedientadas, detenidas, deportadas, torturadas y asesinadas. Queremos que este sea un acto de memoria viva porque han querido trasladarlo al olvido, encerrarlo en los sótanos como hicieron con el cuadro de Juan Genovés, El Abrazo.

Necesitamos que la sociedad actual entienda que se conquistó la libertad, que nadie la otorgó, que se conquistó la democracia y que esta democracia para que siga existiendo y se mantengan las libertades que están siendo atacadas en este momento, necesita  continuar con aquella lucha. No podemos parar. Los derechos no se heredan, se conquistan y se mantienen con la lucha, si no, nos los limitan y arrebatan.

Es también un acto de reafirmación  porque los ideales de los abogados de Atocha siguen intactos. Los abogados de Atocha eran luchadores por la paz, luchadores sin violencia y para nosotros es clave la paz. Por eso hemos denunciado lo que está pasando con la guerra, lo que están padeciendo los refugiados. Hemos denunciado el terrorismo de todo tipo: el terrorismo fascista, yihaidista y ese terrorismo machista que padecemos todos los días.

El mayor riesgo para la libertad y la democracia es  la desigualdad, es la pobreza, es esa desesperación que está llevando a muchos trabajadores en el mundo a apoyar fórmulas pseudofascistas. Eso es lo que hay que combatir como también combatieron los abogados de Atocha, trabajando con CCOO y el PCE por la democracia, la libertad, los derechos de los trabajadores. Esa lucha era clave y sigue siendo fundamental si queremos una democracia plena.

A fin de cuentas, en aquel momento, luchando como luchaban, corriendo los riesgos que corrían porque estaban amenazados, siendo delincuentes por exigir la libertad, como decía Antonio Gutiérrez recientemente, eran felices. Es la felicidad del compromiso, la felicidad de luchar todos juntos por un mundo mejor es muy superior a otro tipo de felicidad como la basada en el acumular, consumir,  en el solo interés personal.


Para nosotros, los abogados de Atocha y sus valores, sus ideales, su muerte, la respuesta del pueblo español sigue siendo una  fuente de inspiración, nos da fuerza. Por eso venimos aquí. A recuperar. A darnos fuerza unos a otros y a decir que vamos a seguir adelante y que seremos dignos herederos de ellos. Que estarán orgullosos de todos nosotros y nosotras.

viernes, 20 de enero de 2017

Decidnos cómo es Atocha. En el 40 Aniversario #AbogadosDeAtocha


 
He cerrado los ojos para no ver nada.
He cerrado los ojos para llorar por no verte.
Paul Éluard
El dictador había muerto, pero la dictadura no había sido derrotada. Lo viejo no había muerto. Y lo nuevo no había aún nacido. Un momento histórico apasionante se abría paso entre grandes ilusiones y no pocas penalidades. La clase obrera empujaba para conseguir libertad, derechos laborales y sociales equiparables a los que tenían los trabajadores y trabajadoras europeos. Los despachos laboralistas eran una cuña en el sistema judicial español para conseguir que el ejercicio de esos derechos fuera erosionando los estrechos márgenes de las leyes franquistas. 
Había dos despachos de abogados laboralistas en la calle de Atocha. Uno de ellos, en las inmediaciones de la Plaza de Antón Martín, el de Atocha 55, lo dirigía Manuela Carmena. Ese fue el despacho elegido por las huestes del franquismo sin Franco para dar una lección que nunca olvidara una clase obrera que protagonizaba, en esos momentos, una huelga del transporte que se antojaba intolerable para el sindicalismo vertical de la dictadura. El 24 de enero de 1977, hace ya 40 años, se produjo la tragedia, el cruel atentado contra el despacho laboralista de Atocha 55. 

No eligieron su suerte. Fueron ellos como podrían haber sido los abogados, abogadas o sindicalistas de cualquier otro despacho laboralista. O como lo fueron los estudiantes que participaban en manifestaciones pacíficas reclamando democracia y libertad. Esa misma semana, el 23 de enero, caía abatido por un disparo de un ultraderechista, el estudiante Arturo Ruiz y, al día siguiente, la joven universitaria María Luz Nájera, al ser golpeada por un bote de humo de la policía. Todo ello en un contexto de secuestro de los GRAPO, de Antonio María de Oriol, presidente del Consejo de Estado y del general Emilio Villaescusa.

No estaban solos. El despacho de Atocha 55 era uno de los que se habían ido abriendo, por parte de jóvenes abogados y abogadas recién salidos de la universidad, siguiendo la estela y multiplicando la experiencia de aquel primer despacho laboralista fundado por María Luisa Suárez, Antonio Montesinos, Pepe Jiménez de Parga, o José Esteban, en la calle de la Cruz. Despachos en los que se defendía a los trabajadores y trabajadoras, jurados de empresa, enlaces sindicales de las CCOO, que eran procesados por defender derechos, participar en huelgas y manifestaciones, tener en su poder octavillas, o publicaciones en las que se animaba a la movilización, o en las que se exigían derechos fundamentales como la huelga, la manifestación, la libertad, la democracia, la amnistía.

Despachos en los que se abordaban también procesos penales ante el Tribunal de Orden Público, creado por la dictadura franquista para perseguir a la oposición, especialmente del PCE y a los integrantes de las ilegalizadas Comisiones Obreras. Despachos donde se defendían problemas de barrio, como los desahucios, problemas de infravivienda y equipamientos para la ciudadanía.

Fue mucha la tarea desde que en los años 60 se constituyeron las CCOO y se extendieron, gracias al apoyo del PCE y otras organizaciones de la oposición a la Dictadura, por todos los sectores y por toda España. Y tuvieron que hacer frente a la brutal represión que sufrió el movimiento obrero con su “galena de huelgas” en los años 1975 y 1976 que hizo posible que aunque el dictador muriera en la cama, el régimen fuera derrotado en la calle.

Un antes y un después de Atocha

Tras el asesinato de los Abogados de Atocha y el velatorio organizado por el Colegio de Abogados en su sede, su despedida se convirtió en una inmensa manifestación organizada por el PCE y las CCOO, silenciosa y pacífica, que terminó con los nuevos intentos de imponer una democracia mutilada. Un interminable despliegue de coronas de duelo, claveles rojos y puños en alto, que firmó en las calles la muerte definitiva del franquismo. Tras la masacre de Atocha nadie pudo negarse a la evidencia. En la Semana Santa de aquel mismo año, el Gobierno emanado de la legalidad franquista, presidido por Adolfo Suárez, legalizó el Partido Comunista y a finales de abril fueron legalizados los sindicatos. España emprendía el camino hacia una nueva legalidad democrática.
26 de enero de1977. Foto: El País
Se preguntaba el Rey, en el reciente encuentro mantenido con el Patronato de la Fundación Abogados de Atocha, promovida por CCOO de Madrid, cómo era posible que hasta el año 2005 no se hubiera creado una institución para preservar la memoria y defender los valores de los Abogados de Atocha. Unos jóvenes que con  las únicas armas del derecho pusieron en juego su vida para defender la dignidad y la decencia de todas nuestras vidas y pagaron con su sangre nuestra libertad.

Alejandro Ruiz-Huerta, uno de los cuatro sobrevivientes del atentado, el último de ellos que aún vive, hoy presidente de la Fundación Abogados de Atocha, escribió un libro que se acaba de reeditar, titulado La memoria incómoda, en el que él mismo se sorprende de los años en los que el dolor ha sido más fuerte que la necesidad de contar, recordar, transformar en vida tanta muerte. El peso de todos y cada uno de los días en los que el dolor paralizante se ha desplomado sobre él.

La sociedad española se ha sumido durante décadas en el silencio del pasado, como si olvidando el horror de la dictadura, conjurásemos todos sus males. Sin  embargo, la experiencia demuestra que el olvido conduce a la repetición del pasado, aunque bajo otras formas, porque no afrontar los errores, no dares solución, hace que terminen esperándonos de nuevo tras cualquier esquina del futuro.

Durante décadas, cada 24 de enero, hemos acompañado la soledad de los cementerios y junto a los cuatro sobrevivientes, Luis Ramos, Lola González Ruiz, Alejandro Ruíz Huerta, hemos escuchado a Miguel Sarabia recitar lentamente los nombres de los jóvenes asesinados, ante la placa conmemorativa instalada junto al portal de Atocha 55: Luis Javier Benavides Orgaz, Serafín Holgado, Ángel Rodríguez Leal, Francisco Javier Sauquillo, Enrique Valdelvira. Así pronunciados, despaciosamente, decía Sarabia, siembran armonía en el  mundo.

Le gusta a Alejandro recordar a Paul Éluard, quien haciendo memoria de los campos de concentración nazis, nos recuerda que "si el eco de su voz se debilita, pereceremos". Por eso, tal vez, las CCOO de Madrid, en nuestro Congreso de 2004, conmocionados aún por la inmensidad del golpe de los Atentados del 11 de Marzo de ese mismo año, decidimos crear la Fundación Abogados de Atocha, para preservar la memoria y el espíritu de los de Atocha. Para impulsar los valores y los anhelos de libertad, igualdad, justicia, solidaridad, diálogo y  paz que alentaba la lucha de aquellos jóvenes y que sigue anidando en los corazones de la ciudadanía. Para premiar y reconocer a cuantas personas siguen luchando aquí y más allá de nuestras fronteras por la libertad y los derechos laborales y sociales.

Volviendo a Éluard, el poeta, el militante de la resistencia francesa, el comunista ortodoxo y heterodoxo, nos parece necesario recordar, en este 40 aniversario del atentado contra los Abogados de Atocha, que "hay otros mundos, pero están en éste". Será, con los mimbres que somos, con los que tendremos que construir un cesto en el que quepamos todas y todos, en el que podamos convivir en libertad. En el que el derecho, los derechos, la justicia, sean respetados. En el que la injusticia, la desigualdad, el abuso, sean perseguidos, condenados, denostados.  En el que la violencia, especialmente la perpetrada contra los más débiles, contra la infancia, contra las mujeres, contra quienes menos tienen y menos pueden, contra los trabajadores y trabajadoras, sea erradicada.

Un mundo, un espacio de convivencia, en el que saquemos de nosotras y nosotros lo mejor de aquella juventud de Atocha. Pero para ello tendremos que seguir defendiendo su memoria y, parafraseando a Marcos Ana, uno de los merecedores de los premios anuales de la Fundación, formular y contestar (y contestarnos) cada día la pregunta: “Decidnos como es Atocha.”

Jaime Cedrún López. Secretario General de CCOO de Madrid
Francisco Javier López Martín. Secretario de Formación de CCOO